

Artist Néstor Jiménez (Mexico City, 1988) creates an epic of the common man at the Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) with his solo exhibition titled “One Among Millions.” Through six artworks, the artist—who graduated from La Esmeralda—presents aspects the ordinary man faces in everyday life, such as food, education, death, and memory.
For example, there are collages made from newspaper paper dolls, specifically from the classified ads section with job listings. “They represent informal workers who, as you know, are the backbone of the national economy, and they are cut out over job advertisements, which are increasingly scarce in newspapers precisely because of the digitalization of information,” Jiménez explains, illustrating how the theme of social class is present in the exhibition.
The works were created for this occasion and use a variety of materials, such as pine stretcher bars—which, Jiménez notes, are also used to make the most common coffins—lapis lazuli, vermilion, and lead white—pigments historically associated with royalty—and concrete. The materials were not chosen randomly; they are also part of the exhibition’s reflection on social classes, Jiménez explains.
“All of this is meant to prompt reflection on the socio-historical factors that allow the common man—the average man—to at some point have the possibility of transcending into an extraordinary man and being included in history,” the artist explains.
The origin of the exhibition lies in the posthumous portrait of Jiménez’s father: “A hardworking man who, due to one circumstance or another in life, ended up raising an artist as a son. Through a series of socio-historical factors—such as the fact that the MUAC proposed organizing a series of exhibitions for artists under 40—it becomes possible for the image of an ordinary man to be exhibited in a museum.”
Jiménez—who has exhibited in institutions such as the Museo de Arte Carrillo Gil, CECUT, and the Museo Universitario del Chopo—explains that working from personal experiences goes beyond simply showing his own life, because he believes his personal experiences simultaneously become “everyone’s story.”
“One Among Millions can be someone who stands out from the crowd, but it can also be the man dissolved within the crowd. I hope the exhibition can serve as a starting point to reflect on ourselves in the present moment and to remember that, despite the precarity and anxiety we all live with, it is important to give meaning to the actions we take—and perhaps to maintain the hope of being that one among millions that each of us aspires to be,” the artist explains.
The exhibition One Among Millions will be open to the public until July 7.
El artista Néstor Jiménez (Ciudad de México, 1988) hace una epopeya del hombre común en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) con su exposición individual titulada "Uno entre millones".
A través de seis obras de arte, el artista egresado de La Esmeralda presenta aspectos que enfrenta el hombre común en su día a día, como lo son la alimentación, la educación, la muerte y la memoria. Por ejemplo, hay collages hechos de muñecos de papel periódico, específicamente de la sección de anuncios de ocasión con ofertas de trabajo.
“Representan trabajadores informales que, como lo sabes, son base de la economía nacional, y están recortados sobre anuncios de trabajo, que cada vez son menos en el periódico precisamente por el proceso de digitalización de la información”, comenta Jiménez para ejemplificar cómo el tema de las clases sociales está presente en la muestra.
Las obras fueron creadas para la ocasión y son de diversos materiales, como bastidor de pino —con el que, señala Jiménez, también se fabrican los ataudes más comunes—, lápiz lázuli, bermellón y blanco de plomo —pigmentos asociados a la realeza— y concreto. Los materiales no fueron elegidos de manera aleatoria, pues también forman parte del planteamiento sobre las clases sociales, indica Jiménez.
“Toda esta cuestión es como para pensar o para ver la reflexión acerca de cuáles son los factores socio-históricos que permiten que el hombre común, el hombre promedio, en algún momento tenga la posibilidad de trascender hacia el hombre extraordinario y ser incluido en la historia”, detalla el creador.
El origen de esta muestra radica en el retrato mortuorio del padre de Jiménez: “Un hombre trabajador, que por X o Y circunstancias vivenciales crió como hijo a un artista, que por una serie de factores socio-históricos, como el hecho de que el MUAC se propusiera realizar una serie de exposiciones para artistas de menos de 40 años, se permite que la imagen de un hombre común se exhiba en un museo”.
Jiménez —quien ha expuesto en recintos como el Museo de Arte Carrillo Gil, Cecut, y en el Museo Universitario del Chopo— explica que partir de experiencias personales va más allá de mostrar su vida, pues considera que sus vivencias personales se vuelven al mismo tiempo “la historia de todos”.
“Uno entre millones puede ser alguien que destaca entre la masa, pero también puede ser el hombre diluido en la masa. Espero que la exposición pueda ser un punto de partida para reflexionar acerca de nosotros mismos en el momento actual y recordar que siempre es bueno, a pesar de la precariedad y la angustia con la que vivimos todos, recordar que es importante darle sentido a las acciones que hacemos y, en una de esas, mantener la esperanza de ser ese uno entre millones al que tanto aspiramos todos y cada uno de nosotros”, explica el artista.
La exposición Uno entre millones estará abierta al público hasta el 7 de julio.