Capitalocene: Capitalism As The Environment In Which We Breathe
Capitaloceno: El capitalismo como el medio en que respiramos
Capitalocene , the group exhibition presented at proyectoamil until August 15, brings together more than thirty Peruvian and international artists around an unconventional curatorial strategy: conversations held over more than a year with various artificial intelligence systems, incorporated as interlocutors rather than as production tools
Capitaloceno, la muestra colectiva presentada en proyectoamil hasta el 15 de agosto, reúne a más de treinta artistas peruanos e internacionales en torno a una estrategia curatorial poco convencional: conversaciones sostenidas durante más de un año con distintos sistemas de inteligencia artificial, incorporados como interlocutores y no como herramientas de producción.
29.7.2026
Artishock Editorial
Redacción Artishock

Capitalocene , the group exhibition presented at proyectoamil until August 15, brings together more than thirty Peruvian and international artists around an unconventional curatorial strategy: conversations held over more than a year with various artificial intelligence systems, incorporated as interlocutors rather than as production tools. Through video, installation, sculpture, and photography, works by Carlos Amorales, Tania Bruguera, María Cristina Salgado, Elena Tejada-Herrera, and Yoshua Okón , among others, explore capitalism as an infrastructure that organizes resource extraction, labor, emotions, and visions of the future. The exhibition connects colonization, neoliberalism, automation, and the ecological crisis as interdependent processes, and proposes capitalism not as a context but as the very environment from which we think and create today.

¿Qué sucede cuando una exposición no utiliza la inteligencia artificial como herramienta, sino como interlocutora? La respuesta está al centro de la estrategia curatorial de Capitaloceno, la muestra colectiva presentada en proyectoamil (Lima), que reúne a más de treinta artistas peruanos e internacionales para interrogar las formas en que el capitalismo contemporáneo moldea nuestras formas de habitar el planeta.

El título remite al debate teórico que cuestiona la noción de Antropoceno para proponer que la actual crisis ecológica y moral mundial tiene un origen más preciso que «la humanidad»: el histórico sistema llamado capitalismo global. La exposición adopta esa premisa para ampliar la discusión más allá del deterioro ambiental. Aquí el capital aparece como una infraestructura que organiza simultáneamente la producción tecnológica, la extracción de recursos, las dinámicas laborales, los afectos e incluso los imaginarios del futuro.

En ese sentido, la decisión curatorial de armar el proyecto a partir de conversaciones sostenidas durante más de un año con distintos sistemas de inteligencia artificial resulta significativa, ya que los incorpora como síntoma del mismo ecosistema que busca examinar y evade la postura de una fascinación técnica o una condena distópica. La IA es, entonces, una extensión de las lógicas económicas que gobiernan la producción de conocimiento, la circulación de imágenes y la automatización de la vida cotidiana.

Antes que formular una tesis cerrada, la exposición propone un conjunto de situaciones desde las cuales pensar el presente. Cada obra aborda una dimensión distinta del Capitaloceno, entendido como una trama de relaciones entre economía, tecnología, ecología y poder.

En Disturbios en la Luna (2025), el artista mexicano Carlos Amorales, en colaboración con el escritor Pablo Soler Frost, utiliza herramientas de inteligencia artificial para desarrollar una ficción política donde una crisis económica desencadena revueltas sociales que profundizan la brecha entre ricos y pobres. Concebido como libro de artista y serie de publicaciones impresas, el proyecto explora cómo los sistemas algorítmicos son capaces de producir relatos plausibles sobre futuros que, en realidad, no resultan demasiado lejanos. La obra acerca la IA al espacio de la imaginación política y muestra cómo las narrativas automatizadas también participan en la construcción de escenarios ideológicos.

En contrapartida, Accelerated Free Fall (AFF) (2025), de la artista cubana Tania Bruguera, gira la discusión hacia las condiciones económicas que hacen posible la propia producción artística. Curado por Joselyne Contreras Cerda, el proyecto consiste en la donación de una obra cuya financiación es transferida a proyectoamil para ser invertida en el mercado de valores. Los rendimientos de esa inversión se destinan al sostenimiento de futuras iniciativas artísticas, lo que convierte al sistema financiero en el soporte material de la obra.

Bruguera acciona desde el interior mismo del capital al utilizar las herramientas de las finanzas para interrogar la economía política del arte. La pregunta ya no es entonces si el arte puede resistir al capitalismo; es, más bien, si una institución cultural puede instrumentalizar la lógica del mercado sin terminar reproduciendo sus formas de valor.

Otra obra destacada es Sueldo mínimo (2023), de la artista peruana María Cristina Salgado, basada en uno de los episodios fundacionales de la historia colonial peruana: el momento en que Atahualpa ofreció llenar con oro y plata la habitación donde permanecía cautivo para obtener su libertad. Salgado invierte esa promesa de rescate: en lugar de oro y plata, construye una columna con el equivalente en monedas a un sueldo mínimo peruano, y le da la altura exacta de su propio cuerpo.

Al mismo tiempo, la artista incorpora un elemento autobiográfico al explicar que utilizar dinero real para producir la pieza significó, para ella misma como artista emergente, un acto de riesgo y emancipación. La obra conecta así las estructuras de explotación colonial con la precarización laboral del presente, evidencia física de un sistema económico incapaz de garantizar condiciones mínimas de vida.

Las Bambas (2019), de Elena Tejada-Herrera (Perú), es una videoinstalación que presenta al extractivismo como una experiencia simultáneamente seductora e inquietante. Dos madres y sus hijas, vestidas con telas cubiertas de lentejuelas iridiscentes, acarician lentamente sus cuerpos mientras imágenes del paisaje andino se alternan con las de incendios forestales registradas por drones. Pero la superficie brillante de los vestidos, inicialmente asociada a la belleza o al lujo, muta gradualmente hacia otro significado. Los destellos verdes y azules se transforman en negros, dorados y cobrizos en referencia a la presencia de mercurio, arsénico, cadmio y otros metales que contaminan los cuerpos y los territorios.

La sensualidad de las imágenes entra en tensión con la voz de una niña que relata la historia del megaproyecto minero Las Bambas, en Apurímac, y el desplazamiento, la militarización y la devastación que ha dejado sobre las comunidades campesinas. Tejada-Herrera rehúye de las imágenes explícitas de la violencia para mostrar cómo el capitalismo extractivo suele presentarse bajo la apariencia del progreso y la prosperidad, incluso cuando sus efectos resultan profundamente destructivos.

Yoshua Okón 's participation introduces the theme of neoliberalism's material ruins into the exhibition. In *The New Center (Nike)* , a piece included in his solo exhibition *Gravitational Collapse* at proyectoamil (2019), the artist intervenes in the facades of abandoned stores that surrounded the main gallery space, located within the former Camino Real Shopping Center in San Isidro. These empty, charred storefronts, once associated with aspirational global brands like Nike, are stripped of their promise of prosperity, becoming archaeological remnants of an inherently contradictory economic model. Okón seems to be telling us that the culture of hyperconsumption demands constant innovation and ever-shorter life cycles, while the emotional emptiness of consumers—always dissatisfied—drives them to consume even more. The result is an ever-accelerating depletion of the planet's resources.

One of the strengths of Capitalocene lies in its avoidance of a homogenous interpretation of capitalism. Colonization, neoliberalism, automation, finance, the ecological crisis, and extractivism are presented as interdependent processes, layers of the same framework rather than isolated phenomena.

The exhibition also posits that capitalism has ceased to be merely an economic system and has become the very environment in which we live. Is it then possible to imagine forms of existence that do not reproduce its logic? Capitalocene does not answer that question. But it makes clear that today we think and create from within capital, and this diagnosis—offered no solution—is its true critical power.

Capitaloceno is on display until August 15, 2026 at proyectoamil , Lima

Artists:
María Abaddon * Francis Alÿs * Carlos Amorales * Armando Andrade Tudela * Iván Argote * Marcela Armas * Fernando Bryce * Tania Bruguera * Martín Chambi * U-Ram Choe * Emilia Curatola * Angela Detanico & Rafael Lain * Jorge Eielson * Leandro Erlich * Martín Escalante * Sara Flores * Philippe Gruenberg * Pablo Hare * Edi Hirose * Esteban Igartua * Rosario López * Reynaldo Luza * Gilda Mantilla * Valentin Masé * Wynnie Mynerva * Yoshua Okón * Davis Pérez * María Cristina Salgado * Juan Javier Salazar * Juan Salas * Kinshiro Shimura * Paul Susanibar * Salmo Suyo * Elena Tejada-Herrera * José Vera Matos * Antonio Wong * David Zink Yi

Capitaloceno, la muestra colectiva presentada en proyectoamil hasta el 15 de agosto, reúne a más de treinta artistas peruanos e internacionales en torno a una estrategia curatorial poco convencional: conversaciones sostenidas durante más de un año con distintos sistemas de inteligencia artificial, incorporados como interlocutores y no como herramientas de producción. A través de video, instalación, escultura y fotografía, obras de Carlos Amorales, Tania Bruguera, María Cristina Salgado, Elena Tejada-Herrera y Yoshua Okón, entre otros, exploran el capitalismo como infraestructura que organiza la extracción de recursos, el trabajo, los afectos y los imaginarios del futuro. La exposición conecta la colonización, el neoliberalismo, la automatización y la crisis ecológica como procesos interdependientes, y propone el capitalismo no como contexto sino como el ambiente mismo desde el cual hoy pensamos y creamos.

¿Qué sucede cuando una exposición no utiliza la inteligencia artificial como herramienta, sino como interlocutora? La respuesta está al centro de la estrategia curatorial de Capitaloceno, la muestra colectiva presentada en proyectoamil (Lima), que reúne a más de treinta artistas peruanos e internacionales para interrogar las formas en que el capitalismo contemporáneo moldea nuestras formas de habitar el planeta.

El título remite al debate teórico que cuestiona la noción de Antropoceno para proponer que la actual crisis ecológica y moral mundial tiene un origen más preciso que «la humanidad»: el histórico sistema llamado capitalismo global. La exposición adopta esa premisa para ampliar la discusión más allá del deterioro ambiental. Aquí el capital aparece como una infraestructura que organiza simultáneamente la producción tecnológica, la extracción de recursos, las dinámicas laborales, los afectos e incluso los imaginarios del futuro.

En ese sentido, la decisión curatorial de armar el proyecto a partir de conversaciones sostenidas durante más de un año con distintos sistemas de inteligencia artificial resulta significativa, ya que los incorpora como síntoma del mismo ecosistema que busca examinar y evade la postura de una fascinación técnica o una condena distópica. La IA es, entonces, una extensión de las lógicas económicas que gobiernan la producción de conocimiento, la circulación de imágenes y la automatización de la vida cotidiana.

Antes que formular una tesis cerrada, la exposición propone un conjunto de situaciones desde las cuales pensar el presente. Cada obra aborda una dimensión distinta del Capitaloceno, entendido como una trama de relaciones entre economía, tecnología, ecología y poder.

En Disturbios en la Luna (2025), el artista mexicano Carlos Amorales, en colaboración con el escritor Pablo Soler Frost, utiliza herramientas de inteligencia artificial para desarrollar una ficción política donde una crisis económica desencadena revueltas sociales que profundizan la brecha entre ricos y pobres. Concebido como libro de artista y serie de publicaciones impresas, el proyecto explora cómo los sistemas algorítmicos son capaces de producir relatos plausibles sobre futuros que, en realidad, no resultan demasiado lejanos. La obra acerca la IA al espacio de la imaginación política y muestra cómo las narrativas automatizadas también participan en la construcción de escenarios ideológicos.

En contrapartida, Accelerated Free Fall (AFF) (2025), de la artista cubana Tania Bruguera, gira la discusión hacia las condiciones económicas que hacen posible la propia producción artística. Curado por Joselyne Contreras Cerda, el proyecto consiste en la donación de una obra cuya financiación es transferida a proyectoamil para ser invertida en el mercado de valores. Los rendimientos de esa inversión se destinan al sostenimiento de futuras iniciativas artísticas, lo que convierte al sistema financiero en el soporte material de la obra.

Bruguera acciona desde el interior mismo del capital al utilizar las herramientas de las finanzas para interrogar la economía política del arte. La pregunta ya no es entonces si el arte puede resistir al capitalismo; es, más bien, si una institución cultural puede instrumentalizar la lógica del mercado sin terminar reproduciendo sus formas de valor.

Otra obra destacada es Sueldo mínimo (2023), de la artista peruana María Cristina Salgado, basada en uno de los episodios fundacionales de la historia colonial peruana: el momento en que Atahualpa ofreció llenar con oro y plata la habitación donde permanecía cautivo para obtener su libertad. Salgado invierte esa promesa de rescate: en lugar de oro y plata, construye una columna con el equivalente en monedas a un sueldo mínimo peruano, y le da la altura exacta de su propio cuerpo.

Al mismo tiempo, la artista incorpora un elemento autobiográfico al explicar que utilizar dinero real para producir la pieza significó, para ella misma como artista emergente, un acto de riesgo y emancipación. La obra conecta así las estructuras de explotación colonial con la precarización laboral del presente, evidencia física de un sistema económico incapaz de garantizar condiciones mínimas de vida.

Las Bambas (2019), de Elena Tejada-Herrera (Perú), es una videoinstalación que presenta al extractivismo como una experiencia simultáneamente seductora e inquietante. Dos madres y sus hijas, vestidas con telas cubiertas de lentejuelas iridiscentes, acarician lentamente sus cuerpos mientras imágenes del paisaje andino se alternan con las de incendios forestales registradas por drones. Pero la superficie brillante de los vestidos, inicialmente asociada a la belleza o al lujo, muta gradualmente hacia otro significado. Los destellos verdes y azules se transforman en negros, dorados y cobrizos en referencia a la presencia de mercurio, arsénico, cadmio y otros metales que contaminan los cuerpos y los territorios.

La sensualidad de las imágenes entra en tensión con la voz de una niña que relata la historia del megaproyecto minero Las Bambas, en Apurímac, y el desplazamiento, la militarización y la devastación que ha dejado sobre las comunidades campesinas. Tejada-Herrera rehúye de las imágenes explícitas de la violencia para mostrar cómo el capitalismo extractivo suele presentarse bajo la apariencia del progreso y la prosperidad, incluso cuando sus efectos resultan profundamente destructivos.

La participación de Yoshua Okón introduce en la exposición el asunto de las ruinas materiales del neoliberalismo. En El nuevo centro (Nike), pieza incluida en su muestra individual Colapso Gravitatorio en proyectoamil (2019), el artista interviene las fachadas de tiendas abandonadas que rodeaban la sala principal del espacio, dentro del antiguo Centro Comercial Camino Real en San Isidro. Esos escaparates vacíos y calcinados, identificados con marcas globales aspiracionales como Nike, son desprovistos de su promesa de prosperidad para convertirse en restos arqueológicos de un modelo económico contradictorio en sí mismo. Okón parece decirnos que la cultura del hiperconsumo exige innovación constante y ciclos de vida cada vez más cortos, mientras el vacío emocional de los consumidores —siempre insatisfechos— los empuja a consumir todavía más. El resultado es un agotamiento cada vez más veloz de los recursos del planeta.

Uno de los aciertos de Capitaloceno radica en evitar una lectura homogénea del capitalismo. La colonización, el neoliberalismo, la automatización, las finanzas, la crisis ecológica y el extractivismo se plantean como procesos interdependientes, capas de un mismo entramado más que fenómenos aislados.

La exposición plantea, además, que el capitalismo dejó de ser un sistema económico para volverse el ambiente mismo en que vivimos. ¿Es posible entonces imaginar formas de existencia que no reproduzcan sus lógicas? Capitaloceno no responde esa pregunta. Pero deja claro que hoy pensamos y creamos desde el interior del capital, y ese diagnóstico —sin salida ofrecida— es su verdadera potencia crítica.

Capitaloceno se presenta hasta el 15 de agosto de 2026 en proyectoamil, Lima

Artistas
María Abaddon * Francis Alÿs * Carlos Amorales * Armando Andrade Tudela * Iván Argote * Marcela Armas * Fernando Bryce * Tania Bruguera * Martín Chambi * U-Ram Choe * Emilia Curatola * Angela Detanico & Rafael Lain * Jorge Eielson * Leandro Erlich * Martín Escalante * Sara Flores * Philippe Gruenberg * Pablo Hare * Edi Hirose * Esteban Igartua * Rosario López * Reynaldo Luza * Gilda Mantilla * Valentin Masé * Wynnie Mynerva * Yoshua Okón * Davis Pérez * María Cristina Salgado * Juan Javier Salazar * Juan Salas * Kinshiro Shimura * Paul Susanibar * Salmo Suyo * Elena Tejada-Herrera * José Vera Matos * Antonio Wong * David Zink Yi

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