

Contemporary artists no longer hold the traditional view of sculpture as merely stone and pedestal. “What we’ve heard relates to how they view their practices as distinct from sculpture—how they distance themselves from it somewhat. They don’t reject sculpture; rather, they seek to subvert its traditional logic,” says curator and writer Janila Castañeda. The discipline’s long-standing, traditional definition has been called into question, and creators now conceive of their work “as expanded painting or installation.” It is precisely these “expanded possibilities” of the practice that are the focus of the public forum *Trasladar y Traducir* (Transfer and Translate), held in Mexico City for the second consecutive year from October 8 to 10. This gathering is the only annual forum in Mexico dedicated exclusively to examining sculpture. It is an initiative organized by Bloque—an independent platform dedicated to the practice—which was founded five years ago by Castañeda and Rodrigo Torres Ramos. “We aren’t interested in redefining sculpture, but rather in continuing to nurture its expansive possibilities—asking ourselves what sculpture is, what the sculptural does, when it is or isn't appropriate to say ‘I make sculpture,’ and what the boundaries are,” she adds. This year, the forum is supported by the Javier Marín Foundation, and the agenda comprises three sessions: the October 8th event takes place at the Sala de Arte Público Siqueiros and features a conversation between Guadalupe Salgado and Enrique López Llamas, moderated by Uriel Vides, with the day concluding with Edgar Orlaineta. The following day, the forum moves to the Anahuacalli Museum, featuring Yeni Mao and Tomás Díaz Cedeño in conversation with Janila Castañeda, and closes with Tania Pérez Córdova.
The final session takes place on October 10 at the Museum of Modern Art and features Ana Hernández and María Sosa in conversation with Isis Yepez, while artist Cynthia Gutiérrez will close the event by speaking with Adriana Melchor Betancourt. The forum runs daily from 12:00 p.m. to 3:00 p.m. and is free to attend. “What we aim to do at Bloque is facilitate access to conversations and studio visits, and encourage artist participation—whether through our podcasts, tours, or public research programs,” says Torres. Established five years ago, Bloque emerged precisely because Mexico lacked a platform dedicated to sculpture, despite the country's rich tradition in the medium. “When I started talking to sculptors, I noticed common themes; yet, viewed from outside the art world, there is a certain distance—the prevailing idea persists that unless you are an art historian, knowledgeable about art, or have considered materials, you cannot speak about sculpture,” shares Castañeda. That preconceived notion was a hurdle for the creative director: “When you consider the sheer number of sculptures surrounding us in Mexico and the public art produced in the last century, highlighting them and discussing them as part of everyday life—as things right around the corner—fosters a dialogue that is more flexible, open, and relaxed.”
En la cabeza de los artistas contemporáneos ya no está esa idea tradicional de la escultura que la concibe sólo como piedra y pedestal. “Lo que hemos escuchado tiene que ver con cómo ellos piensan que sus prácticas no son escultura y cómo se deslindan un poco. No niegan la escultura, pero justamente buscan pervertir sus lógicas tradicionales”, dice la curadora y escritora Janila Castañeda.El “término ancestral” con el que siempre se ha definido la disciplina se ha puesto “en tensión” y ahora, los creadores piensan su trabajo “como pintura expandida, como instalación”. Esas “posibilidades expandidas” de la práctica son justamente las que interesan al foro público “Trasladar y Traducir”, que por segundo año consecutivo se lleva a cabo en la Ciudad de México, del 8 al 10 de octubre.El encuentro es el único foro anual en México dedicado exclusivamente a pensar la escultura. Se trata de una iniciativa organizada por Bloque, plataforma independiente dedicada a la práctica, que fue fundada hace cinco años por Castañeda y Rodrigo Torres Ramos. “No nos interesa renovar la definición de escultura, sino seguir nutriendo sus posibilidades expansivas para preguntarnos qué es escultura, qué hace lo escultórico, en qué momento conviene o no decir que hago escultura y cuáles son los límites”, agrega.Este año, el foro cuenta con apoyo de Fundación Javier Marín y la agenda incluye tres sesiones: el 8 de octubre se realiza en la Sala de Arte Público Siqueiros e incluye una charla entre Guadalupe Salgado y Enrique López Llamas, moderados por Uriel Vides; la jornada cierra con Edgar Orlaineta. Un día después, el foro tiene como sede el Museo Anahuacalli y participan Yeni Mao y Tomás Díaz Cedeño, conversando con Janila Castañeda, y cierra con Tania Pérez Córdova.
La última jornada se lleva a cabo el 10 de octubre en el Museo de Arte Moderno e incluye a Ana Hernández y María Sosa, en conversación con Isis Yepez; mientras que la artista Cynthia Gutiérrez cerrará la sesión conversando con Adriana Melchor Betancourt. El foro se lleva a cabo diariamente de 12:00 a 15:00 horas de manera gratuita. “Lo que intentamos hacer desde Bloque es facilitar el acceso a conversaciones, a visitas de estudio, que los artistas participen, ya sea en nuestros podcasts, recorridos o programas públicos de investigación”, dice Torres.Creado hace un lustro, Bloque surgió precisamente de la ausencia en México de una plataforma dedicada a la escultura, a pesar de la tradición que existe. “Cuando empecé a platicar con escultores vi que había temas en común, pero viéndolo desde fuera del arte hay cierta distancia, se sigue manteniendo esa idea de que si no eres historiador del arte, si no sabes de arte, si nunca has pensado en materiales, entonces no puedes hablar de escultura”, comparte Castañeda.Esa predisposición estorbaba a la directora creativa: “Al ver la cantidad de esculturas con las que estamos rodeados en México, la producción de arte público que hubo el siglo pasado, el destacarlo y hablarlo como una cosa cotidiana, como algo que está en la esquina de tu casa permite que se de un diálogo más flexible, más abierto y más ligero”.